Una de las desventajas del uso intensivo de las redes sociales es que dificulta la retroalimentación de expresiones faciales, las cuales son indispensables para poder experimentar emociones y compenetrar con el que se conversa. Yo, por ejemplo, ya estoy muy pinche dañado.
El cerebro humano ha trascendido sobre el de otras especies ya que su topografía está diseñada y adecuada a través del paso de los años para reconocer emociones dentro del rostro de otro congénere, éste fue el factor determinante para que la especie sobreviviera. Los mamíferos, en especial los chimpancés que tienen una línea evolutiva simil a la de la raza humana comparten éste tipo de topografía cerebral, así como los circuitos neuronales que hacen posible el contagio de las emociones.
También, ha sido dado a conocer por neurocientíficos que el ser humano resulta completamente permeable a las emociones que observa en seres cercanos a éste y puede ser empático con casi cualquier tipo de emoción que vea en alguna persona. Las emociones, al ser interpretadas por el cerebro, utilizan recuerdos propios así como otro tipo de recursos (sobre todo químicos que son neurotransmisores) para poder experimentar, sino al 100% la emoción del otro, sí en un 99% ya que se unen los esfuerzos de varias zonas cerebrales para lograr comprender una emoción o sensación. Continue reading »






