.Las imagenes que me han dibujado son subjetivas a sucesos importantes que quiero recordar por siempre.La primera en escena es un enunciado que tomé de la Torah del libro de “El cantar de los cantares del Rey Salomón”.
Fue un día místico, de mi lado, la sorpresa de saber lo que ocurriría, del suyo, la emoción de encontrarse con la otra parte de mi que llena mi vida. Ambos con el alma pendida de un hilo.
Tener esa sensación en el estómago como cuando vas a presentar una prueba para la que toda tu vida te has preparado, todo se resumió al momento mágico en que los ositos recibieron a la osa como parte de ellos, parecía que desde siempre la conocieran, el paso al gran abismo que en algún momento sentí presente, se convirtió en la división de dos bloques de una acera.
Ambos nos esforzamos por esta realidad, en palabras del osito más grande, es increíble. Todo es hermoso, todo brilla, estamos juntos, la luz que emana de esta unión en esta realidad donde nada es imposible porque nuestro sistema de creencias está basado en la frecuencia más alta y maravillosa: el amor.
Sentimos el pecho lleno de oxígeno, de luz, de amor, de tranquilidad, la incertidumbre, el miedo y todas esas situaciones que por su naturaleza son de menor frecuencia quedaron fuera de nuestras vidas.
Estar caminando de la mano juntos los cuatro nos representó algo así como un choque eléctrico que nos sacudió; ella luce muy bien jugando con el osito más grande, sonriendo al osito más pequeño; el osito me preguntaba si ella también era un oso, por supuesto que lo es -le respondí- ella también es fuerte, es resistente y valiente.
Sus caritas se llenaron de luz, su sonrisa fue grata y llena de amor hacia ella, el Domingo 23 de Enero de 2011 ha quedado grabado en las hojas de nuestras vidas como un día épico de grandes acontecimientos que sellan con amor el inicio de un viaje, el más largo de nuestras vidas que… comenzó con un paso pequeñito.
Convivimos como algo que sin temor a equivocarme siempre quise tener en mi vida: una familia. Maravillosa la sensación, luz, luz cálida y amorosa que con la única certeza del amor y la libertad nos despertó de ese aletargo tan cruel que no sumía en la tristeza del alma.
Después de 6 meses de no poner un pie en su recámara, la habitación, su atmósfera, su calor y todo lo que recordaba de ese lugar sagrado estaba intacto, pasó mucho tiempo pero no se perdió nada, después de todo, lo que se ama nunca se pierde.
Venimos de mundos distintos, nuestro origen es similar pero no el mismo, a base del esfuerzo y el trabajo constante hemos logrado alcanzar el pináculo de la felicidad, la realización.
Gracias Universo, Dios, Cosmos, mente, destino o como quiera que se llame, pero sobre todo: gracias Tania Vázquez, por decidirte a estar con nosotros, nos amo, te amo, gracias mi amor.
Una de las desventajas del uso intensivo de las redes sociales es que dificulta la retroalimentación de expresiones faciales, las cuales son indispensables para poder experimentar emociones y compenetrar con el que se conversa. Yo, por ejemplo, ya estoy muy pinche dañado.
El cerebro humano ha trascendido sobre el de otras especies ya que su topografía está diseñada y adecuada a través del paso de los años para reconocer emociones dentro del rostro de otro congénere, éste fue el factor determinante para que la especie sobreviviera. Los mamíferos, en especial los chimpancés que tienen una línea evolutiva simil a la de la raza humana comparten éste tipo de topografía cerebral, así como los circuitos neuronales que hacen posible el contagio de las emociones.
También, ha sido dado a conocer por neurocientíficos que el ser humano resulta completamente permeable a las emociones que observa en seres cercanos a éste y puede ser empático con casi cualquier tipo de emoción que vea en alguna persona. Las emociones, al ser interpretadas por el cerebro, utilizan recuerdos propios así como otro tipo de recursos (sobre todo químicos que son neurotransmisores) para poder experimentar, sino al 100% la emoción del otro, sí en un 99% ya que se unen los esfuerzos de varias zonas cerebrales para lograr comprender una emoción o sensación. Continue reading »
No puedo parar de pensar en ti, es mucho, es enorme, es amor, es la
brisa de la mañana que con su caricia suave me recuerda la textura de
tu piel y de tus manos, es la luz del sol que con su calor cobija mi
cuerpo y su abrazo me recuerda la temperatura de tus besos, es la hoja
del árbol que cae por la voluntad del universo que anticipado a mis
suspiros entrega en mi pensamiento la plácida imagen de mi amada cuand
está dormida, desnuda del alma y desnuda del cuerpo.
Es el amor que me alimenta y hace que la boca se me seque para
exclamar con voz fuerte tu nombre, así se calma la se de mi boca,
gritándole agradecimientos al cosmos por la magia y la buena fortuna
de haberte encontrado. Tu risa me da vida, tu valor me da calor. Que
perfecta y cuán hermosa eres mi amor. Te pienso, quiero sentirte,
quiero tocarte, te extraño, siento como si el mundo entero se diera
vueltas sobre su eje en mi estómago, la emoción de la que soy presa
cuando te siento cerca me aproxima en una mirada a ti buscando ese
tímido destello de paz que a mi llegada explota y nos hace vivir el
cénit.
Gracias por esta sensación de amarnos. Gracias por mostrarme el
amor del que ya habíamos hablado, hoy lo vivo contigo y me siento
feliz. Tú, tú eres buena y me haces bien.
Tan cerca estaba la temible bestia de perderse en la infinita luz amorosa que le había recibido cálidamente que se sintió abrumada por el calor reconfortante que llegaba a ella mientras lentamente iba sanando de sus heridas de batalla.
Las garras ya no le pesaban tanto, su lomo ancho iba recobrando fuerza, en el camino a la cumbre de su lastimera vida. Sus ojos que como espíritus incendiarios brillaban nuevamente estaban apagándose; había luchado incansablemente durante muchas lunas para alcanzar ese objetivo. La bestia se dio cuenta que su impulso había sido corto, se negaba a derrotarse nuevamente pero se sentía sofocado, asfixiado, con el alma escondida bajo las patas, tropiezo tras tropiezo estaba mellando el filo de sus poderosas garras, había recobrado fuerza, valor, entereza y su corazón estaba llenándose de brío; los despiadados embates del camino y la flaqueza y debilidad que poseía después de haber sido derrotado y notablemente lastimado se hacía presente, le costaba trabajo avanzar, sus tropiezos le impedían distinguir la distancia próxima entre aquellos cachorros y él. El desgane hizo presa de su mente, sus instintos se desbocaron, reclamaron furiosamente lo que en este demonio sólo aquél poder maravilloso había podido remover. Es cierto, dio cabida a su maldad, se hizo a la cacería de almas como anteriormente lo había hecho, desvió sus pasos de aquél camino. Estaba confundido, había tenido de cerca aquella luz cegadora e incandescente que le calentó un poco su helado corazón, sintió fuerza y decidió regresar a la autosuficiencia que un día le arrancó pedazos de carne.
Así quería regresar a aquel largo, sinuoso y pesado camino que lleva hacia la luz eterna de la verdad y el amor, ese camino que implica una vida de esfuerzo y constancia para la cuál, Defkron se sentía temeroso, había descarnado ya muchos cuerpos, muchas almas llevaba devoradas, la sangre de sus garras no estaba fresca, mas aún se podía ver la costra de tan preciado elixir en ellas.
Tenía el rostro lleno de vergüenza, el cuerpo molido, el alma muriendo y un espíritu que clamaba con voces indecibles la necesidad de aquel calor que le despertó de su pesado sueño.
Defkron temía por la reacción de sus acciones, aún así, sabiendo que debía contenerse, permitía cada vez más la entrada de las sombras hacia sus pasos, no tenía fuerzas para correr, al desviar su camino dejó en aquella cima la vida de sus crías que clamaban su presencia con pequeños aullidos, cada uno de ellos era como un rígido metal incandescente haciendo llagas profundas y cauterizadas en su cuerpo y en su corazón. Sentía una desesperación terrible por no poder llegar hasta ellas, sabía que el día llegaría aunque no tenía idea de cuándo.
La incertidumbre se apoderó de su mente y comenzó a aullar clamando auxilio a la fuerza suprema que le hacía seguir viviendo. Las misiones de este demonio habían cambiado, aún tenía aspecto desagradable, empero tenía ya nuevas metas, sus ojos que eran como demonios ahora era fuego vivo, su temor y su raciocinio le impedían contemplar con esos nuevos ojos el todo que poseía. Con cada paso dado, hizo de si, la misma criatura voraz, terrible y menesterosa que tenía tanto miedo de cambiar que sufría con cada cambio.
¿Por qué tanto miedo? ¿Por qué tanta incertidumbre? ¿Para qué seguir? ¿Por qué no seguir? La mente dispersa y la vida casi desarmada le cerraban de nuevo las puertas a la salvación que ya había encontrado.
Había sido transformado, aquél poder hermoso había entrado como ladrón sigiloso en una noche de luna nueva a su vida y robó de su alma negra, el velo del odio, el desprecio y el rigor fatídico que empañaba su espíritu, permitiendo que el aire de vida rozara un poco aquél quieto y estéril cúmulo cósmico de magia universal que yacía sembrado en su corazón.
Habiendo tenido ya la conciencia de la serenidad plena y una probada del manjar del conocimiento de todas las eras tenía miedo. Bien sabía que sus huesos y su carne fueron forjados en el yunque del dolor, si ya conocía dicho trato, para qué se empeñaba en regresar a la forja, ¿era a caso un placer el derramar llanto doloroso y padecer sufrimiento de manera innecesaria?
Clamaba por ayuda y no quería recibirla, una tendencia clara de los demonios que siendo reparados y movidos a un plano superior, empeñaban su aliento y nuevos bríos en pudrirse como lo hicieron durante las lunas pretéritas de su existencia nauseabunda.
Aterrorizado por su andar, decidió cavar un pozo por dos lunas y ofrecer cansancio, sueño, fatiga, hambre, pesadumbre, dolor y amor a ese ser universal que con sus manos poderosas le hizo andar de pie nuevamente.
Entendiendo poco a poco, Defkron, en un momento de lucidez recibió de la luz que emana su reparador una idea que ha sido la más interesante de esta noche, es este el enunciado que le recobró la confianza “aún el acero más cohesionado se forja con calor y golpes”.
Seguirá errante por el valle de las sombras o dirigirá sus pasos al soleado y estrecho camino de la verdad que le devolvió la vida es una incógnita que será resuelta trás la huella de sus pasos en las próximas lunas…






