Ya no sé si cortarme las venas o dejármelas crecer, te extraño. En todas partes estás tú. Te amo.
A veces en este corto plazo de tiempo puedo evitar pensar en todas las posibilidades que acechan con cada minuto, me desdoblo sobre mi y me miro tenso, preocupado y triste. Siento pasar cada segundo sobre mi piel como cualquier otro día de la semana, sin embargo mi corazón pregunta por ti. Sé que aquí estás amada mía, esforzándote; agradezco este día de tu vida… aquí eres, aquí estás.
Gracias Osa.
Que el cielo guarde tu sueño y la paz del universo cobije tu corazón.
Te amo, nos amo.
[Oct, 27 2011] – El día en que me dedicaste una canción.
De la música que llegamos a escuchar, no recuerdo más que nuestros mantras. Claro, esas horas intensas de meditación y comunión con el universo; quizás también recuerdo las rolitas que ponía cuando me llevabas a Ecatepec… Y filosofábamos todo. O qué tal el Sr. Edgar Oceransky haciendo de ruiseñor componiendo las canciones que perfectamente describían nuestras mañanas: Yo, calentándote el agua en la estufa para que no te bañaras con agua fría.
Las que yo te dediqué –excepto la que me pediste descartar del repertorio– casi todas sé cuáles son, específicamente las de mitades de este año. Y todo cuadró perfecto, cuando nos vimos en Julio: el OXXO con su “Dosis Perfecta”, las de banda con las que me flagelaba para empañar tu recuerdo, y a la vez: recordarte con toda esa intensidad de cuando eres mía. ¡Qué puta tarea tan difícil me encomendaste, aprender a quererte estando lejos de ti, por Dios que sí mames!
De pronto sentía como un chingo de ganas de salir corriendo a chingar a mi madre, a cualquier puto lado donde no hubiese nada que nos ligara, que te mantuviera en mi mente; otros días quise salir a buscarte y decirte que lo que ya tenías no era más que un espejismo de lo que tú y yo queremos para nosotros, una que otra me dieron ganas de ir a donde un tiempo compartimos el techo y hacer desmadres, aunque de nuevo ganó mi hueva y mi cobardía.
De las tantas veces que te alejaste: No te juzgo, la verdad es que mi vida sí estaba de su puta madre, una ex-esposa psycho –que con el tiempo ha ido cediendo a sus estúpidos arranques. Y yo con tanto pinche miedo de no salir apaleado como por muchas ocasiones me tocó pasar. La idea de tener un mundo personal donde nada más cabe, sólo lo que yo elijo, mi temor hacia la gente, mi complejo de inferioridad y el desencaje en la sociedad, pues sí… nos chingaron un mucho. Sin embargo, no hay un día que a tu lado considere aburrido.
Los ositos, vaya tema de conversación. Por principio de cuentas a ti te debo las facultades que como padre de familia he adquirido, tu comentario movió mil cosas, acomodó miles más e hizo que desechara años completos de pendejadas absurdas. Aprender a hacer que las piedras sangren es una chinguita. Difícil e improbable pero no imposible. A saber, soy una persona aferrada pero bien. A huevo, ni los pinches zapatos entran, lo aprendí con los mismos zapatos que tú. Querer “algo bien” y dejar lo mejor, chingadamadre… ¡qué cobarde soy!
Ya son casi 2 años, ir y venir; nos sabemos parte uno del otro. ¿Para qué nos hicimos tan weyes por tantísimo tiempo? Siento que por nuestras vivencias y convicciones nos hicimos grandes amigos, confidentes, y amantes. Sonará trillado pero… no gorda, no… en verdad que NO ES LO MISMO, no se siente igual, vamos, ni con Vick VaporUb habría tenido la misma estimulación que a tu lado.
¿Qué te pasa, tú pensabas que –por tu descripción– un “Dandy”, un galán de lonchería, o un casanova de alberca pública? Pues fíjate que no. Ni tantito de eso, porque NO ES LO MISMO. Hasta cierto punto llegó a enfadarme y a causarme tedio. ¿Me imaginas a mi cogiendo con tedio? Pues imagínatelo… porque así era.
No disfruto, no fluyo, no me siento tranquilo, y a veces hasta me dolía >.<. Físicamente, tampoco es lo mismo: yo te veo y se me chorrean los frenos, me rechinan las balatas y me patea la primera. Cagado porque bien sabes que siempre he tenido el ojo alegre, sin embargo mis miradas se tornaron sacras, sólo tengo ojos de hombre para una sola mujer: Tú. ¡Yo diciendo eso, jajaja! Me habría gustado grabarme cuando negaba en un absurdo, el amor que promueve las victorias. Ahora mírame, escribiéndote como antes. Enamorado de ti, ilusionado con nuestra vida juntos. ¿Qué pedo, qué me diste?
Y es que el mundo es otro cuando estamos juntitos: compartimos, y existe. Tiempo, cuestión de los dioses. Nos desafiamos, nos repudiamos, nos escupimos nuestros respectivos recuerdos y para cuando terminaba el día… nos recordábamos con el mismito amor que siempre. Esta vez, todo es diferente. Habrá otros resultados, lo sé. Puedo sentirlo…
Aquí y ahora, te amo. Gracias.
Y mientras la contraseña vuelve. Continua una semana por demás interesante. Claro, quería estudiar, quería ser alguien interesante. Así, justo como el canal 22, todo chingón, interesante. Estudiar dio sus frutos. Cuánta vida, viene la nostalgia de antaño cuando las notas del show daban un tinte semi-amargo: lavanda. Concentrado el aroma, y la percepción recién expuesta en la piel.
Quería, deseaba; olvidé el origen del camino. El cielo me quedó tan pequeño que tuve que ir a otros mundos. Seres luminosos, extraños corriendo siempre ágiles en el viento. Sus manos sin forma, líneas de intenso calor. Cuando aún estaba en aquél gran lugar, un recinto que me vio desplomarme sobre la tibia niebla. Miedo, fatiga… Quizás una amalgama de trucos viejos, qué grosso el tema.
Recuerdo que tengo que escribir una mentirilla.2. Mi vida esta de huevos, en verdad que me doy tanto asco que me fascina mi sabor, dulce… le llamaron un día. Jajajajaja, y con la pendejada de hace un rato, el tiempo vuela; qué chingón café. Dale, le rolé un tabaco al vecino que muy engreído pasea su musculatura -y para el puto frío que hace, debe tener los huevos como chícharos- espero a mi sobrino. Busca la tiza para pintar su noche de sueños. De poca madre. Una canción que me fascina, con el tiempo crecerá.
Respira. Tengo que hablar con este cabrón. Regreso de facebook en breve. Como le platicaba al wey este, voy a transcribir la conversación –iba a editar la conversación, tan sólo en sus líneas vacías y mis breves anotaciones. Qué pinche hueva. Mejor se las dejo así.
Aquí viene:
Él:
Estas ai we
We
We
Yo:
¿?
¿Qué pedo, qué pedo?
We
¡Te conesté desde hace rato cabrón! ¿Qué pedo, necesitas algo, estás bien? [Aquí pensaba que tenía algún dolor por exceso de alcohol; que estaba encerrado en prisión y fue lo único que pudo hacer. A huevo, de dramático --¿cuál es el pedo?- me cagué. Uno no piensa bien con el verde de la vida] **Aquí ya me dio hueva y me regresé a decir que me había dado hueva
Él:
Si We un chirrito
Yo:
¿Cigarro o mota?
Él
Mota
Nadamas un churrito
Yo:
No tengo mota, pero si bajas ahorita armamos. No tenía, pero conseguimos. Baja, ya, en chinga. ¿A qué hora llegaS? Córrele.
Jajajaja. Aquí tengo wey, córrele. De hecho acabo de llegar. El café está de huevos.
No raspa, desliza. Tenía casi 1/2 mes sin fumar. Hoy conseguí.
Estoy con la lap, robándome el internet del vecino. Imbécil, está vendido conmigo.
Él:
No We acuerdate q estoy trabajando será mañana
Yo:
¡Ah, cómo serás!
Bueno. Estoy escribiendo en mi blog este viaje. Te voy a incluir en la página que redacto. Te mando la liga; está bien cagado el viaje.
No mamar, con la rola que más me gusta, con la rola. A huevo, pinche universo está conectando de huevos. Tenía un ratotote que no usaba las tizas para pintar la cabeza. Fuma. Facebook, y el post del imbécil; canalla: te costará caro. Aún tengo cigarros, aguantaré. Así será para ti cabrón. Jajajajaja, fui vícitma: PWNED!!! Felicidades, jajajaja. Bueno, no importa. Al fin ya como que me siento “raro”, quiero esa sensación. Otra vez. ¡Se repite que te cagas! Por cierto, Miguel dijo algo que me inspiró. Y la neta sí me he quedado como cebra. Jajajaja, yo pensaba. Ese último levantón me está dejando en el punto correcto del momento I-DE-AL.
¡Qué buen ojo, chingón! Psycho! Jajajajajaja. Linda está esta noche de dedos congelados. ¿Aún serán bocado del pecado? Brrr. Hasta risa tengo, está bien padre. Jajajaja, mareo, qué gozo. Carajo, con razón era que me gusta tanto. Y la busco, y bailo. Jajajaja. Qué gran noche. Diversión fuera de mis expectativas. Regresa la magia. Estoy en lucha. Paso firme, ligero y sin más derroche. Cuidándome. Gracias, me enseñaste tanto. Pronto viene el día. En verdad, creí que no llegaría vivo para conocer esto. Me ahorraste la parte dura del camino. Sí, así es. Terminé un poco muy lastimado y sobre la marcha sané. Conocí mi fuerza: LO DIMINUTO. Te agradezco.
Uy, la tanda. Ya salió lo de mi carnal. Ahora lo de mi primo, libre para hacerme cargo completamente de lo que me hacía falta. No está tan difícil, bueno: más sencillo sí. Puta madre, esta es la que ando buscando. Ciscado. No mames, qué loco –tiemblo, siento los huevos como chícharos. Jajajajajajaja. Ahora le voy a presumir a Katya que no sólo ella puede escribir del carajo. Claro, es una gran maestra de las letras; me enseña, aprendo: Vivimos padrísimo. De nuevo, siento frío.
A la verga. Es todo, ya. Posteo, y ciero la máquina para poder cafetear chingón, con el iPhone las mismas rolas. Cámara, aaaaaaah, mis dedos. ¨Twinky fingaaaaaaaaaaaaaaaaaaassssss!!!!”
Después de una semana intensa en la que pude llevar a la práxis una de mis teorías favoritas, puedo decir que gracias a Dios soy libre. Tengo poco. En realidad no tengo nada y soy feliz y pleno con ello.
Poca educación pero siempre dispuesto a trabajar, a entregar mi fuerza y voluntad a lo que hago. Siempre haciendo lo que me gusta con todo el amor que poseo, hacerlo hasta quedar sin fuerza, completamente fatigado y con un as extra bajo la manga, sustentando mi estirpe; mi gusto. Mi camino va lejos y el destino parece no estar a mi favor. Nada importa, sólo llevar la mirada al frente y un paso firme en mis decisiones. Lo que he conseguido es mío, a nadie se lo quité, no soy un ladrón. No tengo oro o plata sin embargo soy emperador en mis vastos reinos: voluntad y decisiones, soy un Rey en mi vida. Mi condición humana me remite a la muerte, pero cada elemento del cielo y la tierra tiene una caducidad, la lluvia, el viento, todo es parte de. De pronto me canso, me dan ganas de largarme y abandonar todo, mi casa es un humilde hogar, pero es mi hogar. Tal vez no tengo tanto dinero como antes, pero todo lo que hay en mi son cosas que siempre he deseado. Las noches llenas de nostalgia, las tardes tranquilas y pues, quién sino yo ha de ser bendecido con sus sueños por alimentarlos y trabajar por ellos. A veces en las áridas tierras de las emociones los astros juegan entre las sombras y las tinieblas y ese preciso momento es parte del mismo universo y su búsqueda del equilibrio. Siempre hay tempestades y siempre les sobreviene la calma, a lo lejos siempre se quedan las huellas del silencio y el agua.






