Es muy común que todos los días Lunes, la mayoría de la gente que trabaja sienta una muy pronunciada pesadéz en la nuca, hombros, cuello, cara, brazos, dedos, panza, patas y demás.
He llegado a la conclusión de que lo que hace falta en México y el mundo es actividad productiva o incentivos que estimulen al trabajador a laborar como se debe. Y es que en la mitad del tiempo que las oficinas consumen de nuestras valiosas vidas, se desperdicia el 80% del tiempo en NADA, sí, se desperdicia en nada. Lo peor es que somos brutalmente obligados a laborar 8 horas continuas, mientras que solo somos verdaderamente productivos 4 horas… haciendo un cálculo que relacione los indices de productividad con las horas trabajadas, obtuve como resultado que deberíamos vivir en otro lugar y es que en México está bien padre todo, donde la puerca tuerce el rabo es con el “esmóg” que le dicen.
En definitiva, necesitamos aire más limpio y menos horas de trabajo, hasta parecemos jornaleros, juar; mejor me pondré a buscar el inicio de mi maraña de tareas para este delicioso Lunes de productvidad absoluta.






